1. La prueba del medidor
- Cierra todas las llaves de la casa y pide que nadie use el agua.
- Busca el medidor (en el antejardín, en la reja o en el shaft del edificio) y mira el indicador de consumo, la pequeña rueda o estrella que gira cuando pasa agua.
- Espera diez minutos. Si se mueve, hay agua perdiéndose.
- Para fugas lentas, anota la lectura, no uses agua durante una hora y vuelve a mirar.
2. La prueba del estanque del WC
Es la fuga más común y la que menos se nota. Echa unas gotas de colorante o un poco de café en el estanque y no tires la cadena. Si a los quince minutos la taza tiene color, la goma de descarga o la válvula dejan pasar agua. Un estanque que corre puede gastar más que toda la familia junta.
3. Señales en muros y pisos
- Manchas de humedad que crecen o cambian de forma.
- Pintura que se sopla, se descascara o sale en polvo.
- Cerámicas que suenan huecas o se sueltan.
- Olor a encierro u hongos en la base de los muros del baño o la cocina.
- En departamentos, una mancha en el cielo del vecino de abajo.
4. Fugas en cañerías enterradas
Las cañerías que van bajo el patio o el radier avisan distinto: una franja de pasto más verde que el resto, un sector siempre húmedo, tierra que se hunde o un charco que no se seca aunque no llueva. También puedes escuchar: con todo cerrado, apoya el oído en la llave de paso; un siseo constante es mala señal.
Qué hacer si confirmas la fuga
Si la fuga es del estanque, cambiar la goma o el mecanismo resuelve el problema. Si el medidor gira y los estanques están bien, la fuga está en la red y conviene ubicarla antes de romper. Si no sabes a quién corresponde, revisa la guía fuga de agua: a quién llamar.
En La Florida hacemos detección de fugas de agua por tramos, con el precio conversado antes de empezar.
